BIENVENIDOS A ... LENGUAJESDesde que nacemos estamos rodeados de LENGUAJES presenciales, humanos, gestuales, orales, escritos, decorativos, artísticos, poéticos, musicales, instrumentales, brailles, dactilolálicos, gastronómicos, urbanos, indumentarias, señaléticos, tecnológicos, onlines, semióticos, matemáticos, psicológicos, religiosos, políticos, organizacionales, paisajísticos, rurales, animales,... Además todos nos expresamos, si o si, mediante lenguajes diversos... ¿alguien puede vivir sin éstos, algo se puede excluir de éstos? Este sitio quiere hablarnos de diferentes lenguajes, escribe tus percepciones y tus ideas de los lenguajes que vives, convives, pervives, etc. LENGUAJE FOTOGRÁFICOÚltimos artículos
TEMAS Y MÁS TEMASa.einstein borges ciencia confiesoquehevivido cuento dignidad eljardindelprofeta escritor filosofia gabrielgarciamarquez hertamüller indignados isabelallende juliocortazar khalilgibran lenguajeliterario lenguajes libertad librodemanuel lingüistica literatura literaturalatinoamericana literaturaoriental madrid mariobenedetti metaforas nacion narrativa novela ontologia pabloneruda palabras poesia poetica politica politicos publicidad puertadelsol religion
VIDEO LENGUAJE
PULSA AQUÍ Y...Suscríbete a Lenguajes LOS MÁS LEÍDOSLo más leído
NUESTROS COMENTARIOS
|
ALBERT EINSTEIN: COMO VEO YO EL MUNDO (Selección)
Enviado por Alicia Losada L.
el martes, 16 marzo, 2010 a las 17:16
¡ Qué admirable y digna de atención es nuestra situación, la de los hijos de esta Tierra ! Cada uno de nosotros sólo se halla aquí para cumplir una breve visita. No sabemos con qué fin, aunque… a veces creemos sentirlo. Desde el punto de vista de la vida cotidiana, y sin reflexionar con más profundidad, sabemos lo siguiente: estamos en la Tierra para los demás; en primer lugar, para aquellos de cuya sonrisa y bienestar depende plenamente nuestra propia dicha. También existimos para los innumerables desconocidos con cuyo destino nos ligan y encadenan lazos de simpatía. Todos los días pienso muchísimas veces que mi vida –exterior e interior- descansa sobre el trabajo de los hombres del presente y de los que ya no se encuentran entre los vivos; que debo realizar un esfuerzo para retribuir en igual medida todo lo que he recibido y lo que sigo recibiendo. Experimento la necesidad de ser frugal, pero a menudo tengo la sensación –diríase apremiante- de que exijo de mi prójimo más de lo necesario. Considero injustificadas las diferencias sociales y que, en realidad, están basadas en la violencia. Creo también que sería conveniente para todos, y tanto para el cuerpo como para el espíritu, una vida exterior sencilla y sin mayores pretensiones. La sentencia de Schopenhauer: “Aún cuando el hombre puede hacer lo que quiere, no puede, sin embargo, querer todo lo que quiere”, ha penetrado vivamente en mi espíritu desde mi juventud al verme en presencia de las exigencias de la vida y siempre me sirvió de consuelo, a la vez que de inagotable fuente de tolerancia.... Los ideales que alumbraron mi camino y me infundieron alegre ánimo para vivir, fueron siempre el Bien, la Belleza y la Verdad. Sin la sensación de estar de acuerdo con los que piensan de la misma manera, sin la ocupación de lo objetivo, de lo eternamente inalcanzable en el mundo del arte y de la investigación científica, la vida me habría parecido vacía, desprovista de contenido. Los objetivos triviales de las tendencias humanas: la posesión de bienes, el éxito exterior y el lujo, me parecieron execrables desde mis años juveniles.... Mi ideal político es la democracia; que cada uno sea respetado como individuo y que nadie sea idolatrado. Es en verdad una ironía del destino que se me haya manifestado y exteriorizado, precisamente a mí, tanta admiración, sin tener yo la culpa o el mérito para ello. El origen de tal sentimiento muy bien podría haber sido el deseo de muchos de comprender el par de teorías que formulé con mis débiles fuerzas y como fruto de un constante y continuo bregar. El hecho de que la forma democrática ... haya caído en el descrédito, no reside en la idea fundamental de la democracia, ni hay que echarle a ésta la culpa de ello, sino que hay que atribuirla a la falta de estabilidad en las cumbres gubernamentales... ...aprecio en nuestra organización estadual la preocupación por el individuo, para el caso de enfermedad o de necesidad. Lo único verdaderamente valioso, según mi opinión, en el mecanismo de la sociedad humana, no es el Estado, sino el individuo creador, el individuo que siente, la personalidad: es ella sola la que crea lo noble y lo sublime, mientras que la multitud, en su calidad de tal, es torpe en el pensar, y no lo es menos en cuanto a sentir. Hablando de todo esto, llego al peor engendro de la humanidad: el militarismo, que me es tan odioso. El que se siente en condiciones de marchar con placer, en fila, codo a codo, al son de la música marcial, ha recibido un cerebro grande sólo por equivocación, puesto que le hubiera bastado con tener únicamente la médula espinal....¡Qué execrable me parece la guerra! Tengo una opinión tan elevada de la humanidad, que creo que ese fantasma hubiera desaparecido hace mucho, si el sano criterio de los pueblos no se corrompiera sistemáticamente, por los intereses comerciales y políticos, por medio de las escuelas y la prensa. Lo más hermoso de la vida es lo insondable, lo que está lleno de misterio. Es éste el sentimiento básico que se halla junto a la cuna del arte verdadero y de la auténtica ciencia. Quien no lo experimenta, el que no está en condiciones de admitir o asombrarse, está muerto, por decirlo así, y con la mirada apagada. También la religión se basa en lo misterioso, aunque con una mezcla de temor. El conocimiento de que existe algo impenetrable para nosotros, de que hay manifestaciones de la razón, de la conciencia más honda y de la belleza más deslumbrante, accesibles a nuestra conciencia, sólo en sus formas más primitivas; todo este saber, conocer y sentir, da origen a la verdadera religiosidad; en este sentido, y sólo en él, pertenezco a los hombres profundamente religiosos. Pero no alcanzo a imaginar a un Dios que premia o castiga a sus criaturas, o que, en general, posee una voluntad semejante a la que observamos y sentimos en nosotros mismos... A mí me basta con el misterio de la eternidad de la vida, con el conocimiento y el sentir de la admirable estructura de la existencia, con lo presente, así como con la abnegada tendencia hacia la comprensión y el logro, aunque sea de la mínima parte, de la Razón que se manifiesta en la Naturaleza.
Etiquetas: Ciencia A. Einstein Filosofía Religión Política
Compártelo |
| Comentar |
Publicidad por Bligoo.com
Ha caminar
Enviado por emiro enrique vera suarez
el lunes, 21 junio, 2010 a las 2:10
buena esta reflexión, es una visión de nuestros estereotipos emvesua Responder |
0
0
Comentarios de este artículo en RSS
|
|||
ah caminar
buena la reflexión sobre nuestros estereotipos
emvesua